Atención a la familia

Desde el CEDA entendemos que el apoyo a la familia es muy importante desde el primer momento, pero cobra especial importancia en la fase post-aguda, ya que una vez que el afectado recibe el alta médica, precisará de cuidados continuados.

Las familias de los afectados por el Daño Cerebral Sobrevenido, saben que deben reponerse rápidamente de esta situación para ayudar al afectado. Esta tarea nada sencilla, suele producir estados de estrés, tensión emocional, estado de intranquilidad, sensación de vulnerabilidad, sentimiento de culpa, soledad, depresión..., por ello consideramos de vital importancia el apoyo que se presta a las familias. Es en ese momento cuando se hace necesario el apoyo por parte de los técnicos del CEDA para orientarles y asesorarles.

Facilitaremos información, atención, orientación y asesoramiento a las personas con discapacidad afectadas por daño cerebral sobrevenido y sus familiares y proporcionaremos los apoyos  necesarios que cada persona precise en función de su estado.

Para ello llevaremos a cabo las siguientes acciones:

  • Acogida, orientación y formación de familiares de una persona lesionada a través de visitas hospitalarias.
  • Atención individualizada de las necesidades psicosociales de los afectados y sus familias.
  • Acompañamiento a la familia durante su estancia.
  • Gestionar los recursos sociales oportunos para propiciar el cumplimiento de los derechos básicos del colectivo.
  • Crear cauces de coordinación con los servicios sociales especializados en el ámbito de la discapacidad.

Intervención familiar

La familia es objeto de atención por parte de los profesionales de la salud, igual que el enfermo porque por un lado desempeña un importante papel activo de cuidadora y por otro son personas allegadas afectivamente al enfermo por lo que están bajo un fuerte impacto emocional que paraliza su capacidad de respuesta.

Ser testigos del sufrimiento del enfermo genera estrés, desbordamiento emocional, claudicación y abandono, sobre todo si la idea de la pérdida de ese ser querido se hace presente.

Los destinatarios serán aquellos familiares o cuidadores que necesiten del apoyo que pueda ofrecer el psicólogo o técnico para poder convivir con la nueva situación y poder afrontarla; dotando de la mayor calidad de vida posible al cuidador.

Se pretende así maximizar ventajas y minimizar inconvenientes.

Atención directa a familiares : Se desarrollarán mediante entrevistas familiares psicológicas y sociales. Posteriormente se evaluarán las intervenciones mediante entrevistas de seguimiento.

  • Realización de Programas de desarrollo individual y programas de atención individualizada.
  • Creación de grupos de apoyo.
  • Apoyo psicoterapéutico individual, grupal y familiar
  • Atención telefónica.
  • Autonomía personal y entrenamiento en actividades básicas e instrumentales de la vida diaria.
  • Problemas de comportamiento y aceptación de la discapacidad.
  • Atención y acompañamiento en el regreso al domicilio.

Todos los integrantes del equipo pueden dar apoyo emocional permitiendo dar respuestas a las diversas necesidades que se presentan en la persona con discapacidad afectada de Daño Cerebral, así como a la propia familia.