Día 29 de Octubre, Día del Ictus

Día Mundial del Ictus

Las mujeres y el Ictus

Las mujeres tienen una más alta tasa de mortalidad por ictus que los hombres. Seis de cada diez ictus se dan en mujeres, en buena medida debido a que ocurren a una edad más avanzada

  • Muchos de los principales factores de riesgo de ictus se dan con más frecuencia en mujeres o son específicos de las mujeres. En consecuencia, una de cada cinco mujeres corre el riesgo de sufrir un ictus, frente a uno de cada seis hombres.
  • Las mujeres presentan factores de riesgo de ictus elevados. Algunos factores de riesgo, como la diabetes, las migrañas con aura, la fibrilación auricular, la depresión y la hipertensión, se dan con más frecuencia en mujeres. Muchos otros factores de riesgo son específicos de las mujeres, como el embarazo, la preeclampsia, el uso de anticonceptivos orales (especialmente en el caso de mujeres con una alta presión sanguínea), los cambios hormonales, los tratamientos hormonales sustitutorios posteriores a la menopausia y la diabetes gestacional.
  • Las mujeres tienden a sufrir efectos peores que los hombres después de un ictus. Las mujeres presentan un declive más severo de la función cognitiva, una más alta probabilidad de internamiento y un más alto riesgo de depresión como resultado de un ictus.
  • Las mujeres que han sufrido un ictus reciben cuidados comparativamente peores en relación con los hombres y, en todo caso, insatisfactorios para sus necesidades sanitarias.
  • Mujeres y tipología de ictus. Algunos subtipos de ictus, como la trombosis venosa cerebral y la hemorragia subaracnoidea, son mucho más frecuentes en mujeres.
  • Las mujeres en tanto que cuidadoras. La carga de los cuidados recae predominantemente en las mujeres, lo que constituye un factor importante en la relación entre las mujeres y el ictus.
  • Aislamiento y soledad. Las mujeres tienen más probabilidad de vivir solas o ser viudas antes de un ictus, son más a menudo internadas después de un ictus y presentan una recuperación más débil que los hombres después de un ictus.

El ictus se puede prevenir en buena medida a través de un estilo de vida saludable. Con todo, para vencer al ictus, las mujeres necesitan información específica, prácticas preventivas, asistencia médica de urgencia y continuada, así como apoyo a un nivel más amplio.

El ictus no discrimina, nos afecta a todos.