Objetivos

Los objetivos del tratamiento rehabilitador en el paciente con DC están orientados, principalmente, a:

  • Minimizar los déficits físicos, cognitivos y conductuales derivados del DC y, por consiguiente, reducir la discapacidad residual.
  • Prevenir las complicaciones derivadas de la lesión cerebral o sus secuelas.
  • Informar, formar y entrenar a la familia en los cuidados del paciente.
  • Conseguir el mayor nivel de integración social posible y contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y sus familias.

Metodología de trabajo

La metodología de trabajo que utilizamos es:

1º Fase: Valoración diagnóstica exhaustiva del estado clínico y de las necesidades asistenciales del paciente, del estado funcional y de dependencia generados por su situación , del estado psicológico del paciente y su entorno familiar.

2ª Fase: El equipo asistencial fijará los objetivos en cada una de las áreas asistenciales de acuerdo a las competencias de cada miembro.

3ª Fase: Elaborar un plan terapéutico individualizado para llevar a la práctica los objetivos propuestos estableciendo el tiempo necesario para ello.

4ª Fase: Informar al paciente y/o a la familia del plan asistencial personalizado.

5ª Fase: Seguimiento y evaluación periódicas del plan terapéutico, adaptándolo a la evolución del paciente, y registrando los cambios que se produzcan.

REHABILITACIÓN FISIOTERAPÉUTICA

La rehabilitación fisioterapéutica en el DC va encaminada a restaurar las funciones que han sido alteradas (la marcha, funcionalidad de la mano…), y a prevenir las posibles complicaciones derivadas del daño, las incapacidades secundarias a él y a mantener los niveles óptimos de función.

El programa de fisioterapia no puede ser uniforme ni de grupo. Debe desarrollarse en respuesta a la singularidad de cada persona: historia, habilidades, limitaciones, entorno y expectativas.

Uno de los factores que marcan la eficacia del tratamiento fisioterápico es la precocidad con la que debe iniciarse. La intervención del fisioterapeuta comienza en la fase subaguda, en muchas ocasiones cuando el paciente todavía está encamado o iniciando la sedestación. Tras finalizar este período, nos encontramos con la fase crónica, donde los objetivos que nos plantearemos fundamentalmente serán mantener los niveles de funcionalidad conseguidos hasta el momento y obtener nuevos logros.

Sin embargo no debemos olvidar que el proceso de rehabilitación en fisioterapia no tiene límites determinados, obteniéndose, en muchas ocasiones ,nuevos logros funcionales transcurrido largo tiempo desde que se produjo el daño cerebral.

En el tratamiento fisioterápico hay que tener en cuenta factores básicos, como el estado general, postura del paciente, alteraciones de la conducta y neuropsicológicas, existencia de espasticidad, etc.

REHABILITACIÓN TERAPIA OCUPACIONAL

La terapia ocupacional implica la utilización de la actividad propositiva diseñada para optimizar la capacidad funcional y, por tanto, promover la salud, prevenir la deficiencia y/o discapacidad así como aumentar o mantener el mayor nivel posible de independencia de un individuo.

Esta intervención incluye la evaluación mediante observación clínica estructurada así como a través de pruebas estandarizadas y no estandarizadas.

La rehabilitación en terapia ocupacional  tiene, entre otras, las siguientes competencias:

  • Evaluación y tratamiento con el paciente, la familia u otros allegados
  • Diseño de un plan de intervención dirigido, con la finalidad de mantener y/o mejorar las capacidades necesarias para la vida diaria, incluyendo habilidades de autocuidado y actividades que impliquen la interacción social con otras personas y el entorno, incluyendo contextos prevocacionales, de ocio y tiempo libre.
  • Optimización del funcionamiento neuromuscular, sensitivomotor, orofacial, perceptivo, así como, otros componentes a nivel cognitivo, emocional y psicosocial
  • Programas de educación a nivel individual y familiar (donde están incluidos cuidadores y/o allegados) con la finalidad de favorecer una correcta continuidad de la intervención realizada.

Asisismo, es necesario indicar otro tipo de servicios que forman parte de la tecnología de la rehabilitación (también llamada tecnología asistente o de apoyo) como el asesoramiento, diseño, adaptación y entrenamiento en la utilización de ayudas técnicas, dispositivos ortésicos y protésicos; la aplicación de los principios ergonómicos a diferentes contextos y la modificación del entorno para fomentar un mejor desempeño funcional.

REHABILITACIÓN LOGOPÉDICA

Mediante la rehabilitación logopédica el logopeda identifica el problema y aplica las pruebas de evaluación y/o examen pertinentes en cada caso (tests de valoración del lenguaje en el caso de las afasias y exploración de la musculatura implicada en el habla y la deglución en el caso de las disartrias y de las disfagias) con el objetivo de analizar los componentes afectados y establecer un programa de intervención individualizado.

En la afasia se evalúan los aspectos implicados en la comprensión y en la expresión del lenguaje, tanto en su vertiente oral como escrita. A partir del análisis de los procesos lingüísticos alterados y de las capacidades preservadas, se programa un tratamiento suficientemente flexible para adaptarse a las necesidades y cambios evolutivos del paciente En la disartria, el objetivo general es el de aumentar la funcionalidad de la expresión del paciente así como el grado de inteligibilidad de su habla.

En aquellos casos en los que las alteraciones de la articulación sean muy graves y afecten profundamente a la relación de la persona con su entorno se planteará el uso de un sistema alternativo de comunicación para paliar esta dificultad (escritura, alfabetos, ayudas técnicas, comunicadores, etc.).

Mientras haya objetivos identificables y se manifieste un progreso demostrable, el paciente con incapacidad de comunicación tiene que seguir recibiendo un tratamiento apropiado y se tienen que hacer evaluaciones periódicas de este progreso.

REHABILITACIÓN NEUROPSICOLÓGICA

La necesidad del neuropsicólogo, surge al reconocer las secuelas cognitivas y conductuales provocadas por el DC a largo plazo y el impacto de estas en la adaptación funcional, la independencia, calidad de vida y estatus socioeconómico. En muchos casos estas alteraciones son la principal causa de discapacidad del paciente y de estrés tanto en la familia como en el equipo. Estos déficits, en ocasiones se resolverán en unas semanas de rehabilitación, pero en otras adoptarán un carácter duradero que impedirán a la persona retomar la vida que anteriormente desempeñaba.

A través de la rehabilitación neuropsicológica elaboramos un plan terapéutico y asesoramos al paciente, familia, y profesional sobre el manejo de las alteraciones objetivadas en el aspecto cognitivo, emocional y conductual.

La rehabilitación neuropsicológica atiende a la valoración, rehabilitación y compensación de déficits, con orientación a la vida cotidiana, en relación con la atención, memoria, funciones ejecutivas -las capacidades mentales para formular metas, planificar el modo de alcanzarlas y llevar adelante el plan con eficacia en otros términos-, la capacidad de autoorganización desde las tareas más básicas como el aseo, a las más exigentes, como el desenvolvimiento en un trayecto o la realización de una actividad ocupacional-, adquisición de destrezas para el autocuidado; modificación de la conducta ante alteraciones como la impulsividad,irritabilidad y agresividad, falta de control emocional, desinhibición, infantilismo, apatía… con vistas a evitar su trastorno en el medio familiar y favorecer la participación social(habilidades sociales).

La evaluación y la rehabilitación neuropsicológica va dirigida a diferentes áreas cognitivas: nivel de conciencia, atención, lenguaje, percepción, praxias, gnosias, memoria, razonamiento y funciones frontales, junto con los trastornos emocionales y de conducta.