YOGA EN EL ICTUS CEREBRAL

¿Qué es un ictus cerebral?

Se considera un ictus cerebral, correctamente definido como ACV o accidente cerebro-vascular como un episodio brusco de aparición espontánea donde se produce una alteración del flujo normal de sangre que recorre el entramado cerebral. Este episodio puede deberse a diversos motivos:

  • Ictus trombótico, aterotrombótico o trombosis cerebral. Es un ictus isquémico causado por un coágulo de sangre (trombo), formado en la pared de una arteria importante, que bloquea el paso de la sangre a una parte del cerebro.
  • Ictus embólico o embolia cerebral. Se trata de un ictus isquémico que, al igual que el trombótico, está originado por un coágulo de sangre; éste, sin embargo, se ha formado lejos del lugar de la obstrucción, normalmente en el corazón. A este coágulo lo denominamos émbolo.
  • Ictus hemodinámico. Dentro de los ictus isquémicos es el más infrecuente. El déficit de aporte sanguíneo se debe a un descenso en la presión sanguínea; esto ocurre, por ejemplo, cuando se produce una parada cardíaca o una arritmia grave, pero también puede ser debido a una situación de hipotensión arterial grave y mantenida.
  • Hemorragia intracerebral. Es el ictus hemorrágico más frecuente. Una arteria cerebral profunda se rompe y deja salir su contenido sanguíneo, que se esparce entre el tejido cerebral circundante, lo presiona y lo daña. La gravedad de este tipo de ictus reside no sólo en el daño local sino en el aumento de presión que origina dentro del cráneo, lo que afecta a la totalidad del encéfalo y pone en peligro la vida.
  • Hemorragia subaracnoidea. Es una hemorragia localizada entre la superficie del cerebro y la parte interna del cráneo. Su causa más frecuente es la rotura de un aneurisma arterial (porción anormalmente delgada de la pared de una arteria, que adopta forma de globo o saco).

¿A qué se deben los accidentes cerebro-vasculares? ¿se pueden prevenir?

Los episodios de ACV tienen una relación directa con nuestros estilos de vida: abuso de grasas, sedentarismo, Hipertensión, consumo de tabaco, estrés, consumo de azúcar y diabetes. Son hábitos que favorecen o desencadenan un ACV

¿Como puede ayudar el Yoga a una persona con ictus?

Tras la aparición de un ictus cerebral, la persona es valorada y estabilizada por el sistema sanitario. Dependiendo del tipo de episodio (descrito anteriormente) puede producir un tipo de lesión reversible donde el ejercicio y la actividad física es vital para la recuperación, en primer lugar como una forma de abordar las variables que llevaron a la ACV, en segundo lugar y muy importante para poder recuperar de nuevo posibles parálisis o afectaciones motoras, trastornos del habla (afasias) donde el desarrollo de mantras puede ser muy eficaz.

20137821-09AC-41D1-A5A3-2C578968AC26.jpgAnte todo, las sesiones no pueden ser mayores a una semanal por el nivel de cansancio que se puede generar en un episodio reciente. Muy posiblemente la persona acuda a rehabilitación por lo que es interesante contactar con el fisioterapeuta que trabaja con el paciente, trabajar en equipo es vital. Si acude a rehabilitación no sobrepases los 30 a 40 minutos en un principio y déjale actividades específicas en una lámina diseñada por ti.

Según la situación puede que persona deba realizar asanas acostada, adaptaciones que partan de Tadasana y si está mejor trabajar kriyas adaptadas sentadas en la silla. Ante posible parálisis del hemicuerpo trabajar pranayamas donde puede movilizar la musculatura facial también es una buena idea tipo Shitali o Respiración Leon. También incluir pranayamas de equilibrio como Anuloma Viloma. Aunque no es una técnica de Yoga, se puede abordar la técnica de Jackobson como una forma propioceptiva de manejar diferentes partes del cuerpo y liberar estrés.
Kirtan Kriya es una forma idónea de trabajar la motricidad fina y que ayuda a liberar el subconsciente.

Si la persona mantiene la bipedestación puede ser conveniente trabajar el equilibrio. Posturas como Vrakasana o el Arquero son ideales, llevar a cabo apoyado sobre una pared y si es preciso sentado o sobre una silla. En esa postura se puede trabajar con flexiones espinales del Kundalini Yoga.

Se desaconseja pranayamas como Agni pranayama o respiración de fuego, así como posturas invertidas que puedan elevar la tensión arterial o generar cuadros vaso-vagales

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